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Eco del pensamiento de Federico Ozanam

El papel del padre y de la madre en la educación del joven Federico

famille Ozanam

« Una buena educación es la fuente y la raíz de una vida virtuosa » decía Plutarco. En todo caso, esta observación se aplica maravillosamente a la vida del Beato Federico Ozanam. En efecto, en el origen de la personalidad excepcional de este hombre, intelectual brillante, ferviente Defensor de la Fe, herido por el sufrimiento del Pobre, emocionado por el Amor del Creador, están los padres de Ozanam. Mal conocidos, son ellos sin embargo los que modelaron el carácter del Beato Federico. Publicamos aquí algunos fragmentos de la correspondencia de Alphonse Ozanam, el hermano de Federico, en los que se evoca el papel del padre y de la madre en la educación familiar. Para nosotros, es la ocasión de rendir homenaje a todos los padres que transmiten, a veces en medio de muchas dificultades, lo mejor que han recibido.

Alphonse Ozanam nos habla así de su padre: « A pesar de sus numerosas ocupaciones, [nuestro excelente padre] conseguía encontrar tiempo no sólo para corregir él mismo nuestras tareas del colegio, sino también para hacer con nosotros largas caminatas por el campo, a menudo de 4 ó 5 leguas (entre 18 y 22 km) para fortalecer nuestra salud y hacernos resistentes al cansancio. Él sabía hacer interesantes estos largos paseos y cautivar nuestra fatiga con una conversación instructiva… Durante el verano, nos llevaba a bañarnos en el río y nos enseñaba a nadar ». Era también el doctor Ozanam quien « todas las tardes… rezaba las oraciones en familia con su esposa y sus hijos, y nuestra sirvienta Marie »

De la misma forma, esto es lo que dice Alphonse con respecto a su madre : «  Ella enseñaba [a los niños] a leer y a escribir. Sobre todo le hacía feliz darles las primeras lecciones de piedad y de religión… Para dormirnos, nos decía algunas palabras de Dios, de la Santa Virgen… y de los santos. Cuando los hijos habían alcanzado una edad más avanzada…, ella vigilaba sus pequeñas tareas, enseñándoles a estudiar con orden y método. El tiempo estaba regulado para el trabajo, los recreos, las comidas y el sueño, igual que en una comunidad. Era ella misma quien llevaba los niños a la iglesia todos los domingos (y)…les enseñaba con admirable paciencia a seguir la misa. »