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Lectura Espiritual Semana de 17 de julio de 2017

Semana del 17 de julio de 2017 (lecturas de referencia domingo, 23 de julio)

16. Domingo del Tiempo Ordinario

Lecturas: Rom 8.26 a 27; Mt 13,24-43

Siempre es, de acuerdo a la voluntad de Dios, que el Espíritu intercede por los santos.

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La Iglesia presenta esta semana una carta a los Romanos demasiado corta (sólo dos versículos) y una larga y rica, el Evangelio con tres parábolas importantes la del trigo y la cizaña, la semilla de mostaza y la de la levadura.

¿Por qué Jesús habla en parábolas? Las parábolas son comparaciones. No olvidemos que Jesús enseñó a sus discípulos en parábolas, antes de la venida del Espíritu Santo en Pentecostés. Los apóstoles eran gente muy sencilla, con poca educación formal, pero con gran sabiduría del alma. Las parábolas eran para los discípulos la manera de entender el mensaje de Jesús en el día a día de su vida. Jesús les habló de la agricultura, del dracma perdido, de la lámpara bajo el celemín, del trabajo doméstico de las mujeres. A pesar de ello, muchas veces, los discípulos no entendían la profundidad del mensaje.

Advirtamos como en el Evangelio de hoy, los discípulos preguntaron a Jesús: "enséñanos el significado de la parábola de la cizaña y el trigo”. Que sencillez! ¡Qué humildad! Esta actitud de los discípulos está relacionada con el breve texto de la carta de San Pablo. Él nos dice: "el Espíritu Santo nos ayuda en nuestras flaquezas. Pero no sabemos qué pedir o cómo pedir; El Espíritu Santo mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. El que se adentra en los secretos de los corazones sabe cuál es la intención de Espíritu. Siempre es, de acuerdo a la voluntad de Dios, que el Espíritu intercede por los santos”.

Para ser santo, por tanto, no es necesario conocer bien el significado de todos los textos de la Biblia. Lo que se requiere es tener un corazón abierto para que el Espíritu Santo pueda sembrar su mensaje. El mismo texto, la misma parábola puede tener dos significados diferentes para dos personas, o para la misma persona en diferentes momentos. Esto es lo que Pablo quiere decir con "la intención del Espíritu Santo." Teología (estudio de Dios) no es un análisis histórico de los textos bíblicos, pero, si procurar la comprensión de la "intención que el Espíritu" tiene para cualquier persona que lee. Es por eso que es imposible entender la teología sin el uso de la luz de la fe.

Las parábolas de hoy tienen un muy rico significado explicado por Jesús.

Tomo la parábola del trigo y la cizaña. ¿Cuántas veces queremos apartar el mal que la gente nos hace; la cantidad de veces que queremos apartar de nuestras vidas a las personas que nos hacen daño! Pues es posible que el mal nos pueda enseñar algo. Puede ser que Dios permite una tentación o una acción del diablo en nuestras vidas por un tiempo, para que nos haga despertar, nos convierta o nos haga entender la "intención del Espíritu" para nosotros. Puede ser Dios mismo mediante el diablo que actúe como agente para nuestra conversión; ¡Al final Dios es más grande que el diablo!

Si tratamos de luchar contra el diablo usando el mal, vamos a aumentarlo en nosotros. Trato siempre de no negociar o luchar contra el diablo, porque no sé cómo hacerlo. No sé cómo discutir con quien me enferma. Siempre pienso como se lucha contra el diablo tratando de "arrancar las malas hierbas," pues quizá voy también a arrancar el trigo (el bien que tengo en mi alma). Pienso, por tanto, que es mejor dejar que Dios sea el que marque el tiempo para arrancar la cizaña, mientras tanto, le ofrezco a Dios el sufrimiento que padezco por el mal que me produce. Después de todo, Jesús mismo dice en la parábola: "En el momento de la siega, diré al cortar el trigo: arrancad primero la cizaña y atadla en manojos para quemarla! recoged, después el trigo en el granero! ''.

La semilla de mostaza de la parábola tiene dos lecturas muy interesantes. En primer lugar, la semilla de mostaza es la más pequeña de la naturaleza. Y esta misma naturaleza hace que genere un enorme árbol: Sólo Dios mismo puede crear una hermosa creación de este tipo. En segundo lugar, para que el grano florezca y surja un hermoso árbol que sirva a las aves, debe morir. Aquí está, en la parábola, el significado de la muerte de Cristo que transforma el mundo después de la resurrección. También la importancia de la necesidad de dejar "morir" nuestras semillas de mostaza para generar la vida. Nuestras semillas de mostaza pueden ser nuestras faltas que una vez muerto, generan vida en nosotros. Nuestras semillas de mostaza también pueden ser nuestras tristezas y nuestros sufrimientos que ofrecemos a Dios, nos hacen morir un poco, así nos dan vida a nosotros y a los que amamos. Por último, para nosotros los Vicentinos, nuestras semillas de mostaza pueden ser pequeños sacrificios que hacemos en beneficio de nuestros asistidos, así "matamos" parte de nuestro egoísmo, convirtiendo esta muerte en un gran beneficio para ellos, para nosotros y para nuestros seres queridos, por quien ofrecemos estos pequeños sacrificios, que son como pequeños granos de mostaza.