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Coya 2017: Unidad en la diversidad... uno en el corazón y en el alma (Hechos 4:32)

06 julio 2017 Noticias del CGI

Coya 2017: Unidad en la diversidad... uno en el corazón y en el alma (Hechos 4:32)

COYA es una red compuesta por organizaciones católicas laicas o movimientos eclesiales que trabajan para, por y con la juventud en Asia. Cada movimiento tiene su vocación y misión específicas para desarrollar los valores católicos y humanos a través de vivir, reflexionar y actuar dentro de la dimensión social y espiritual de la Iglesia y de la sociedad, especialmente en el contexto de Asia. COYA colabora estrechamente con la Federación de Conferencias Episcopales de Asia – Oficina de los Laicos y la Familia – Departamento de Juventud (FABC OLF-YD), y con la Iglesia local. Actualmente, las organizaciones miembros de COYA son: 

  • CFC Juventud por Cristo 

  • Comunidad ‘Chemin Neuf’
  • El Movimiento ‘Focolare’ (Obra de María)- La Juventud por un Mundo Unido
  • Fundación ‘Cristianos para el Mundo’ 
  • Instituto del Ministerio para la Juventud ‘Hatsal’, Corea

  • Juventud de la Institución Teresiana (Juventud IT) 

  • Instituto para la Evangelización del Mundo- Misión ICPE 

  • Federación Internacional de Movimientos Parroquiales de Jóvenes Católicos      (FIMCAP)

  • Movimiento Internacional de Estudiantes Católicos/ IMCS – Asia Pacífico

  • Jóvenes Estudiantes Cristianos Internacionales/ IYCS Asia 

  • Juventud de Jesús 

  • MIJARC Asia 

  • Movimiento de la Juventud Salesiana-FMA 

  • Movimiento de la Juventud Salesiana-SDB 

  • Sociedad de San Vicente de Paúl (SSVP)

Cada año, los miembros se reúnen en un encuentro llamado "Viviendo Pentecostés'. Este año, la Organización Católica para la Juventud en Asia (COYA) ha tenido la alegría de celebrar su reunión anual “Viviendo Pentecostés (LTP)" en la Diócesis de Legazpi, Filipinas, los días 15 a 19 del pasado mes mayo de 2017.

El clima de selva ecuatorial de Legazpi hace resaltar la generosidad y calor de su gente, muy especialmente del Reverendísimo Joel Z. Baylon D.D., Presidente, FABC – Departamento de la Juventud OLF, por acoger a los participantes en Harong Kan Ama (Casa Episcopal) en Sipi, Daraga, Albay, Diócesis de Legazpi.

COYA inició su encuentro de cuatro días el 16 de mayo con una misa de apertura que celebró el Reverendo Padre Gustavo Benítez seguida de un recogimiento que invitaba a todos los representantes de la Juventud CFC para Cristo, Fundación, Instituto para la Evangelización del Mundo (Misión ICPE), Federación Internacional de Movimientos Parroquiales de Jóvenes Católicos (FIMCAP) y de la Sociedad de San Vicente de Paúl (SSVP) a reflexionar sobre el Evangelio de San Juan y los Hechos de los Apóstoles. La tranquilidad del lugar ayudaba a tener un maravilloso espíritu de oración y adoración.

A la adoración eucarística siguieron los preliminares de la reunión: establecer las expectativas y las contribuciones, resumir LTP 2016 y presentación del orden del día de la reunión. La reunión  terminó con la revisión de la primera parte del manual de COYA (Misión y Visión, Espiritualidad y Comunión), identificando su papel en la Iglesia Asiática, y dando una nueva percepción de la dirección de COYA para los próximos 10 años.

El segundo día de la reunión se volvió a abrir con una celebración temprana de la Eucaristía, presidida por el Padre Gustavo. La reunión de trabajo continuó con la revisión de los miembros activos e inactivos de COYA, discutiendo el papel de COYA en la Jornada de la Juventud Asiática (AYD) 2017, la reunión de Ministros de la Juventud Asiática (AYMM), y la preparación de LTP 2018. Después se ocupó la tarde con un encuentro de la gente de Albay y otros lugares. Los participantes de COYA tuvieron una sesión de inmersión con los beneficiarios de las Viviendas de la Familia Vicenciana en Anislag, Daraga, Albay. Más de 300 familias de una población de más de 1.000 personas vivieron aquí tras la destrucción de sus casas por el Tifón Reming, en 2006. También hicieron una visita por las ruinas de Cagsawa, los restos de la Iglesia Franciscana del siglo XVI que quedó sepultada durante la explosión de Mt. Mayon, hace 200 años. Terminaron el día meditando sobre la Pasión de Cristo en la Colina de Kawa Kawa Hill y el Parque Natural de la Ciudad de Ligao.

 Una misa concelebrada por el Obispo Joel y el Padre Gustavo, inauguró los dos últimos días de la reunión.

El tercer día, el Padre Gustavo discutió sobre el Documento Final de la Federación de Conferencias Episcopales Asiáticas (FABC), AYD, AYMM y el Instituto Episcopal para el Apostolado Laico (BILA) sobre el próximo año de la Juventud, seguido por la continuación de la reunión de trabajo y las prioridades de COYA. Los participantes de la reunión fueron por la tarde a una sesión de inmersión de la juventud. Disfrutaron de la noche con todos los compañeros por el bulevar de la ciudad. Esa noche estaba llena de un ambiente de comunión como una comunidad que deja las puertas abiertas para que entre el Espíritu Santo y el amor.

El contexto del documento preparatorio del Sínodo sobre la Juventud fue exhaustivamente examinado por el Obispo Joel. Él expuso las cuestiones que surgen directamente del documento a los  participantes. Asimismo, la Sra. Angelina R. Panelo, la representante entrante de la SSVP ante COYA, una delegada llegada de la reciente reunión en Roma “De Cracovia a Panamá – El Sínodo viajando con los Jóvenes”, compartió un informe de la Conferencia Episcopal Católica de Filipinas – Comisión Episcopal para la Juventud (CBCP-ECY) sobre la respuesta de Asia acerca de las cuestiones del documento, así como sus pensamientos y reflexiones sobre la reunión y el documento preparatorio.

De cara a la reunión del próximo año en Corea con ICPE como próximo anfitrión, los participantes compartieron la evaluación y experiencia de la reunión. La mayoría de los participantes compartieron las revisiones positivas dejando espacio para alguna mejora. Aunque, en cierto sentido, le faltaron asistentes y preparación, la reunión resultó ser un experiencia maravillosa de encuentro y comunión, tal y como hicieron los primeros discípulos durante Pentecostés. Y todos reconocieron que esto es así gracias al movimiento y la intercesión del Espíritu Santo. 

 Después la reunión concluyó felizmente con una misa y una sencilla merienda. .